En Texas, un estado petrolero de EE.UU., se ha instalado una de las plantas solares más grandes del mundo, propiedad de SB Energy, con una capacidad de 900 MW en 1,600 hectáreas. Lo innovador no es solo su tamaño, sino el método de mantenimiento: 3,000 ovejas son utilizadas para controlar el crecimiento de la vegetación, evitando el uso de cortadoras de césped contaminantes.

Este enfoque, conocido como «pastoreo solar», ha creado una nueva oportunidad económica para los pastores locales, como JR Howard, y ha impulsado la creación de la Asociación Estadounidense de Pastoreo Solar, que ya gestiona 60 proyectos similares.

Así, las ovejas han pasado de ser simples animales de cría a convertirse en aliadas clave de la transición energética mundial.